Lo que pienso cuando no trabajo.
Videojuegos, Magic the Gathering y miniaturas de Warhammer. Tres aficiones distintas, un mismo gusto por los sistemas que recompensan la paciencia y castigan la prisa.
Videojuegos
Roguelites, RPGs lentos y todo lo que tenga un loop honesto. Aquí escribo sobre lo que estoy jugando y lo que un buen sistema de juego enseña fuera de la pantalla.
Magic the Gathering
Construir mazos, leer el meta y aprender a perder con cabeza. Magic me ha enseñado más sobre probabilidad y diseño de sistemas que la mitad de los libros que tengo en la estantería.
Warhammer 40K
Pinto miniaturas a horas raras. No es el juego — es la mesa, la lámpara, el silencio y un café que se enfría junto a un frasco de Lahmian Medium.
Lo último que he escrito.
Hollow Knight, o la dificultad como narrativa
Hallownest no te castiga: te explica algo. La dificultad de Hollow Knight no es un muro, es la forma en la que el juego te cuenta lo que su mundo se siente al estar en él.
Magic me enseñó a pensar en curvas antes que en cartas
Construir un mazo de Magic the Gathering es un ejercicio de modelado de probabilidades que se parece sospechosamente a diseñar una arquitectura de detección.
Silksong y por qué saber esperar también es disciplina
Llevo años esperando Silksong sin desesperarme. Un estudio que se niega a poner fecha está protegiendo el juego — y a sí mismo.
Pintar miniaturas a las dos de la madrugada
Warhammer no es el juego, es la mesa. Tres horas con un Space Marine, una lámpara cálida y un café frío son el mejor reset mental que conozco.
Red Dead Redemption 2: la lentitud como respeto
Casi todo lo que la industria llama "fricción innecesaria" en RDR2 es exactamente la razón por la que el juego se queda contigo años después de haberlo terminado.
Lo que un roguelite te enseña que un FPS no
Hades y Dead Cells me han enseñado más sobre adversary simulation que muchos cursos. La iteración sobre runs es la misma iteración sobre detection rules.